Hombre cogiendo a su perra en celo

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Este guarro joven está caliente a mas no poder y se coge a su perra en celo con gusto, la perrita por su parte está bien dispuesta a dejarse clavar por el salido de su amo, la mascota está en esos días que tiene el chocho caliente y deseoso de polla, y la verdad es que el tipo tiene mucha polla que meterle y eso le encanta al animal, no solo que se la envaine en el granero, tambien se lo goza dándole unas buenas lamidas y comiéndola hasta los testículos, esto por supuesto pone al hombre como loco pues su novia no le hace esas mamadas tan suculentas que le hace su perra mamona, además a la chucha le encanta el placer que el dueño le causa en la vagina.

Zoofilia en secreto con su perra mastina

La zoofilia que hacen el hombre y la perra mastina cachonda es en secreto total, el individuo este no quiere que nadie sepa de su aventura continuada con su perrita, tiene una novia muy celosa y podría entrar en cólera si se entera de la relación sexual entre la mascota y su novio, y como él está seguro que su amante peluda es totalmente discreta, piensa continuar con las folladas clandestinas en lugares donde pueden esconderse para follar a tutiplén, pero como es tan fanfarrón, no ha podido evitar grabar videos de sexo con su perra para alardear delante de sus colegas, motivo por el cual hoy llega hasta nuestro portal porno zoofilia este tube real del fulano follando a su perrita mastina.

Dueño se folla a su perra y se corre dentro

El dueño de la perra no solo le come el chumino y se la mete a lo bestia, a él le gusta llegar hasta el final y se corre dentro como un poseso, son corridas tan geniales que el tipo entra en éxtasis totalmente cuando se viene con su animal, y a la mastina tambien le gusta sentir como le fluye el semen del hombre por su vagina calida y chorreante, una gozada para ambos que no pueden callar el caudal de placer, excitados durante la corrida, el hombre tiene un orgasmo ruidoso llamando de todo a su perra y hablándole muy sucio, mientras el animal jadea y aúlla durante la penetración que le regala su dueño.